martes, 11 de junio de 2024

EN LA GALERÍA UFFIZI II, Filippo Lippi, Verrocchio, Tiziano, Caravaggio, Artemisa Gentileschi

 EN LA GALERÍA UFFIZI II,

Filippo Lippi, Verrocchio, Tiziano, Caravaggio, Artemisa Gentileschi

Os traigo hoy otras cinco obras de la Galería de los Uffizi, ya os comenté en la primera parte de la entrada, que la selección responde a criterios puramente personales y subjetivos.

En este caso, son obras de autores italianos: del renacimiento, manierismo y barroco. Incluyo por su fuerza, una obra de Artemisa Gentileschi, en homenaje a la pintura femenina y feminista.

En los últimos años, desde 2004, este museo ha mejorado y ampliado el espacio expositivo, en el conjunto de salas ubicadas en la primera planta del mismo, donde se exponen obras del periodo manierista y barroco.

VIRGEN CON EL NIÑO Y DOS ÁNGELES


Esta obra realizada en 1465, por Filippo Lippi (Fra Filippo, fraile carmelita, más por tradición que por devoción), es una tempera sobre tabla de mide 95x62,5 cm. Lippi es uno de los grandes maestros de Quatroccento italiano, influyendo incluso sobre Boticelli, que se inspiraría es esta obra y que fue asistente suyo en su estancia en Prato.

Representa a la Virgen (la mayor parte de los temas por él tratados son religiosos), con el Niño que se apoya en dos ángeles. Llama la atención la dulzura en el tratamiento del rostro de María (al que se identifica con Lucrecia Buti, una novicia que se convirtió en su modelo y pareja, con la que tuvo dos hijos, uno de ellos pintor, Filippino Lippi) con el tocado de perlas y el velo transparente, ligeramente cabizbaja dirige su mirada al Niño que extiende sus brazos hacia ella, mientras ella une sus manos en oración.

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Dulzura en los rostros que se extiende tanto al Niño como a los ángeles (que sonríen como niños, el de la izquierda, dirige su mirada al espectador). La obra tiene un colorido armónico y suave.

El paisaje de fondo, constituye un cuadro dentro del propio cuadro, con rocas y cielos brumosos, enlaza con los paisajes flamencos y anticipa los paisajes de Leonardo.

BAUTISMO DE CRISTO


Esta obra realizada entre 1470-75, en el taller de Andrea de Verrocchio (pintor, orfebre y escultor), contó con la participación de Leonardo de Vinci, siendo la primera actividad pictórica de genio renacentista.

Es una obra realizada con tempera y óleo sobre tabla, mide 180x152 cm; procede de la iglesia de San Michele en San Salvi (una de las iglesias más antiguas de Florencia y situada extramuros de la ciudad), en 1810 se trasladó a la Galería de la Academia y desde 1914 está en la Galería de los Uffizi.

Lo más interesante de esta pintura son las partes en las que intervino Leonardo, el pintó el ángel de la izquierda (que bien podría ser San Miguel) y que sostiene el vestido de Jesús.

También realizó Leonardo, el paisaje acuático que hay sobre sus cabezas, que se degrada anticipando lo que luego será el esfumato característico de este artista y que contrasta con la palmera y las rocas situadas sobre el Bautista, de ejecución mucho más sobria y evidentemente de otro artista.

Es posible que también participará en tratamiento natural del cuerpo de Jesús, que contrasta con el tratamiento del cuerpo del Bautista, mucho más tenso y agrio.

Una obra pues, en la podemos observar el uso de diferentes técnicas y estilos.

VENUS DE URBINO


Esta obra realizada en 1538, por Tiziano Vecellio, es un óleo sobre lienzo, mide 119x165 cm. Realizada por encargo Guidobaldo II della Rovere, hijo del duque de Urbino.

Constituye una alegoría al matrimonio, en el que la fidelidad, el erotismo y la maternidad son las claves de la felicidad, personificada en Venus, símbolo de amor, belleza y fertilidad, desempeñando la función de “modelo” a seguir para Guilia Varano, la jovencísima esposa de Guidubaldo

Una joven, Venus, con el pelo rubio suelto, sobre los hombros, mira al espectador con intención y con una mirada alusiva; desnuda y tumbada sobre un lecho lascivo en el que las sábanas están algo arrugadas (arrugas generadas por infinidad de matices de blancos), dejando entrever los cojines rojos decorados con flores.



Su mano izquierda, aparentemente ocultando el pubis, en realidad se apoya ambiguamente como en señal de invitación mientras en la mano derecha lleva un ramito de flores, símbolo amoroso corroborado por la planta de arrayan apoyada sobre el alfeizar, entre la basa de la columna y el marco del ventanal, que genera junto con la inclinación de la pared la sensación de profundidad.

El perro duerme sobre la cama, símbolo de la felicidad.

Una escena secundaria, en segundo plano, con las dos criadas, buscando la ropa dentro de un suntuoso arcón nupcial en un escorzo que deja ver el cielo al atardecer. 


En 1631 este cuadro se encontraba en la colección de los Médicis; y desde 1736 se encuentra en la Galería Uffizi.

BACO


Esta obra realizada entre 1596-97, por Miguel Angel Merisi, il Caravaggio, es un óleo sobre lienzo, que mide 98×84 cm. La pintura corresponde al periodo juvenil de Caravaggio cuando trabaja en Roma para el para el cardenal Francisco María del Monte (1595-1600), que parece que lo encargo al pintor para regalarlo a Fernando I de Médici, con motivo de la celebración de la boda de su hijo Cosme II.

En ella se pueden observar de forma incipiente algunas de las características del pintor, como el estudio de los claroscuros (que sienta las bases de lo que en obras posteriores será  el tenebrismo)

El tema mitológico, es tratado de modo naturalista (alguien disfrazado de Baco), representa a Baco como un niño borracho, el modelo de joven Baco, pudo ser el pintor siciliano Mario Monnitti que había vivido en Roma con el pinto durante un tiempo. El mito dionisiaco aparece aquí cargado de símbolos religiosos y filosóficos.


La copa divina levantada es una invitación, no sólo a compartirla, sino toda una reflexión sobre la fugacidad de la vida; sobre una base de naturalezas muertas (incluye un bodegón dentro de la obra en la que los objetos tienen valor por si mismos).

La obra en la que Caravaggio muestra su capacidad para representar las calidades matéricas (piel nacarada, blanco de túnica, copa transparente. Representa la simbiosis de lo sensual  y del crudo realismo: las mejillas, enrojecidas, los labios húmedos, las unas sucias, la fruta picada o medio podrida.


La obra estaba en los depósitos de los Uffizi, sin acreditar su autor, hasta que, en 1916, Roberto Longhi, la atribuyó a Caravaggio.

JUDITH DECAPITANDO A HOLOFERNES

Esta obra realizada hacia 1613, por la italiana Artemisa Gentileschi, es un óleo sobre tabla, que mide 199x162 cm. Artemisa se había formado en el taller de su padre dentro de la influencia del naturalismo y del tenebrismo de Caravaggio y del clasicismo de la escuela de Bolonia.

El cuadro lo realizó cuando tenía 19 años, y tras el hecho que marcó su vida personal, en Roma, fue violada por un pintor que era además de ser su preceptor privado, trabajaba junto a su padre. Aunque en el juicio ante el Tribunal del Papa en Roma, se declaró la culpabilidad del criminal, ella fue casada con un modesto pintor florentino. Su vida profesional creció, y trabajo para los Médicis, para la corte y la aristocracia de Inglaterra, en Venecia, Roma y en Nápoles (donde trabajó en la época de José de Ribera, y vivió la crisis de la escuela barroca napolitana).

El tema de Judith atrajo a la artista, que lo representó en múltiples ocasiones. Representa a la joven hebrea cortando el cuello al caudillo filisteo Holofernes, del que brota abundante sangre. Judith sujeta la cabeza del filisteo, reducido con la ayuda de su criada (obsérvese como la vestimenta de Judith es propia de clase elevada y humilde la de la criada), sin embargo, ambas luchan y se esfuerzan juntas, en una composición de fuerte dinamismo (véase el escorzo de Holofernes), así como, de un naturalismo y una ferocidad poco común en la interpretación de este tema.


Naturalismo que se combina con el tenebrismo, un foco de luz emana desde el ángulo inferior derecho genera espacios de claroscuros propios de la influencia de Caravaggio.

Esta obra puede interpretarse en clave feminista, los rostros de las dos mujeres, juntas aparecen serenos y transmiten el convencimiento de la necesidad de su acción, la pintora representa en ella el deseo de venganza y de justicia.  

La obra de Artemisa Gentileschi, durante siglos olvidada, se ha visto revalorizada en las decádas recientes, por su papel en la lucha feminista (tanto en lo profesional, respecto a su formación y desarrollo como en lo personal por denunciar y sufrir por ello, la violación a la que fue sometida).

La obra hoy se expone en las salas barrocas de los Uffizi, a donde fue trasladada desde su ubicación original en el Palacio Pitti.

Manuel Holgado García, 2024.06.11 








jueves, 6 de junio de 2024

EN LA GALERÍA DE LOS UFFIZI I, ALGUNAS OBRAS

 

EN LA GALERÍA DE LOS UFFIZI I, ALGUNAS OBRAS

Son tantas las obras que se exponen en la Galería de los Uffizi, que a uno le cuesta resaltar, seleccionar algunas. La selección que dejo a continuación, no obedece más que, a un criterio subjetivo y totalmente personal, me gustan mucho.

Las he comentado en mis clases de historia de arte de COU y Bachillerato, utilizando diapositivas (quien se acuerda, un buen amigo y compañero me regaló una colección de dispositivas de los uffizi, de esas que se compraban en las tiendas de souvenir), cuando por primera vez las vi en realidad,  me detuve, estuve unos minutos viéndolas, y casi diría en pleno éxtasis contemplativo.

Luego he visitado en varias ocasiones el museo  y he observado como las han cambiado de ubicación expositiva, y he de decir que los cambios han sido para bien.

EL NACIMIENTO DE VENUS

De Sandro Botticelli, realizado en 1484, en tempera sobre lienzo de lino y mide 278,5 cm de ancho por 172,5 cm de alto. En realidad la denominación es errónea, y procede de una interpretación del siglo XIX , en realidad cuenta la llegada de venus a la isla de Citera (o Chipre)

Sandro Botticelli, uno de los principales pintores del Quattrocento, es el pintor de la sensualidad, de la belleza idealizada, su pintura se desarrolla en escenografías arquitectónicas y paisajes irreal y ciertamente inestables. Sus personajes trasmiten sensaciones de melancolía, pesimismo, tristeza. Realizó obra de temáticas muy diversa (mitológicos, religiosos, retratos, alegóricos, su actividad se expande también a ilustraciones para libros (entre ellos la Divina Comedia y el Decamerón).


Ante un paisaje marino, representado sintéticamente, las ondas son V, Venus, desnuda, de pie, sobre una concha es empujada hacia la orilla por los vientos soplados por Céfiro y Aura, abrazados dulcemente mientras caen rosas del cielo, que es acogida por una muchacha que podrías ser una de las Tres Gracias o las Horas, con una capa de seda bordada con margaritas y otras flores.

La composición es equilibrada, aunque la figura de Venus está ligeramente desplazada hacia la derecha. Las formas ondulantes en los ropajes de Céfiro y Aura, de la diosa y sus largos cabellos que cubren su desnudez, el amplio manto y ropas de la muchacha quela acoge, marcan el sentido del movimiento, pausado y elegante.

Hay quien interpreta la presencia de concha, con un intento de armonizar mitología con religión (nacimiento de la belleza = Venus es igual que el hombre que llega a la belleza espiritual a través del bautismo).

La obra se encuentra en los Uffizi desde 1815, en que fue trasladada desde la villa de lo Medicis de Castelo (Florencia).

ALEGORÍA DE LA PRIMAVERA


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e Sandro Botticelli, realizado entre 1477–1478, al temerá grasa sobre tabla y mide 203 cm de alto por 314 cm de ancho.

Se trata de una alegoría de la primavera, inspirada en textos clásicos y renacentistas; Céfiro (el viento primaveral) persigue posee a la ninfa Clori, para luego casarse con ella y dotándole de hacer brotar flores, que agarra y se transforma en Flora (diosa latina de la primavera). En el centro Venus, embarazadas, que está en su jardín. Sobre ella Cupido.

Junto a Venus, las Tres Gracias, símbolo de la liberalidad (dar, recibir, agradecer). A la izquierda, Mercurio, heraldo de Júpiter y emblema del conocimiento.

En la actualidad, más allá de interpretarse como una representación de resurgimiento de la naturaleza en esa estación, la pintura se interpreta como una exaltación metafórica de las Artes Liberales en clave nupcial.


Sobresalen esta obra el ritmo delicado y elegante de manos y cuerpos, la composición equilibrada, la estilización de las figuras, el detallismo en ropajes, flores vegetación, las veladuras y las transparencias en los ropajes, el uso de la luz y de los reflejos luminosos.

La obra se encuentra en los Uffizi desde 1815, en que fue trasladada desde la villa de lo Medicis de Castelo (Florencia).

LA CALUMNIA DE APELES

De Sandro Botticelli, realizada entre 1495-97. Se trata de una pintura al temple sobre madera, es una alegoría, de pequeño tamaño, mide 62 x 91 cm; en cierta manera pasa desapercibida ante las grandiosas comentadas anteriormente.

Botticelli presenta a un buen número de personajes en el interior de un palacete típicamente renacentista, con una arquería en el fondo en la que apreciamos las bóvedas de casetones decorados con diversas escenas que se repiten en el friso, en las hornacinas situadas en los pilares se ubican esculturas clásicas.

En la zona de la izquierda encontramos una figura desnuda que se cubre el sexo con su larga cabellera y con la mano izquierda; se trata de la Verdad, que eleva su brazo derecho al cielo como invocando a los dioses para que reparen esa injusticia: por su postura y su desnudez recuerda al Nacimiento de Venus.

Junto a ella se sitúa una anciana oculta bajo negros ropajes; es la Compunción (la penitencia) que dirige su mirada hacia la desnuda Verdad. En el grupo principal aparecen diversos personajes: un hombre joven es la Víctima (representa a Apeles, pintor mítico de la antigüedad, que pinto esta obra para defenderse de las calumnias de sus rivales ante el rey Tolomeo Filelfo) que es conducido ante el Rey) arrastrada por el suelo, desnuda porque no tiene nada que ocultar y en actitud implorante para que se ponga fin a esta situación; la Calumnia le agarra por los cabellos, portando en su mano izquierda una antorcha en relación a la manera de extenderse la calumnia como el humo del fuego;

Dos bellas jóvenes trenzan los cabellos de la Calumnia con una blanca cinta: la Impostura y la Perfidia, inseparables compañeras de la Calumnia, que bajo su apariencia dulce y serena destrozan a la víctima. Un hombre vestido de oscuro cierra el grupo, agarrando con su mano derecha a la Calumnia; se trata del Odio, que mira al rey de manera acusadora y le señala.

En la zona de la derecha apreciamos al Rey, con orejas de burro en su elevado trono, escuchando los consejos de la Ignorancia y la Sospecha, tendiendo su mano al Odio.

Todos los personajes están ejecutados soberbiamente, destacando el carácter escultórico con que han sido tratados por Botticelli, ciñendo sus ropajes para resaltar su anatomía. La sensación de movimiento, las referencias a la Antigüedad en la arquitectura y las expresiones de las figuras hacen de esta obra una de las más atractivas del catálogo del artista, dentro de un marcado carácter renacentista

La obra se expone en la Galería de los Uffizi desde 1773, en que fue traslada desde los archivos secretos del Palacio Pitti.  

LA ANUNCIACIÓN

Leonardo de Vinci, pintó este óleo sobre tabla entre 1472-75, mide 98 cm de alto x 217 cm de ancho.

El anuncio del arcángel Gabriel a María, se ambienta en el jardín de un elegante palacio renacentista.

El ángel es una criatura concreta, su sombra se proyecta sobre el prado, provisto de alas robustas y realistas. El brazo de la Virgen parece desproporcionado, ya que la obra debería observarse desde la derecha, r s probable que proceda de la iglesia de San Bartolomeo en Monteoliveto en Florencia, estuviera colocada en un altar lateral. La sombra proyectada del ángel, sobre el suelo, es demasiado grande para ser de la hora del amanecer.


Sobresale la abundancia de flores en la hierba, los cipreses toscanos en un segundo plano y al fondo una ciudad y difuminados el mar y las montañas rocosas azuladas.

"MADONNA DEL JILGUERO"


Óleo sobre tabla, pintado por Rafael Sanzio, en 1505-06. Mide 107 centímetros de alto por 77,2 cm de ancho. Realizada para el comerciante Lorenzo Nasi.

Una de sus obras más admiradas. Representa a la Virgen, sentada con un libro en la mano y con Jesús en el regazo que acaricia el jilguero sostenido en las manos de San Juan Bautista niño, es un símbolo de la pasión de Cristo, por las plumas rojas que aluden a la sangre y al sacrificio.


Sobre un fondo de paisaje de reminiscencias Leonardescas.

Está expuesta en la galería de los Uffizi, desde 1704, tras su adquisición por los Medici en el siglo XVII.

"TONDO DONI"


Pintada hacia 1506-08, es la única obra documentada sobre tabla de Miguel Ángel Buonarroti, realizada con temple oleoso; tiene 120 cm de diámetro; encargado por el comerciante Agnolo Doni.

Esta pintura confirma la visión plástica de genial artista,

Los gestos y miradas están inspirados en la estatuaria helenística. En el centro las 3 figuras, en primer plano, casi escultóricas, tratadas con colores intensos y cálidos, preludian el cromatismo manierista.

Más allá del muro, aparecen cinco jóvenes desnudos apoyados o sentados sobre una barandilla detrás un paisaje que se difumina hacia el horizonte. delante sobresale la cabeza de San Juan.

De Miguel Ángel es también el marco, de 20cm de anchura, con 5 medallones en altorrelieve con Cristo, los Ángeles y Profetas.

La obra se relaciona con el Nacimiento y el Bautismo de Jesús.

La obra fue adquirida por los Medici en 1594 y posteriormente expuesta en la Tribuna.

sábado, 1 de junio de 2024

EL EDIFICIO DE LOS UFFIZI, FLORENCIA.

 

EL EDIFICIO DE LOS UFFIZI, FLORENCIA.

El edificio que hoy alberga el Museo de los Uffizi, se sitúa a ambos lados de la Piazzale degli Uffizi,  entre la Piazza de la Siggnoría y el rio Arno, una estrecha plaza de 170 metros de larga, un lugar siempre lleno de visitantes; bueno siempre no, porque te aseguro que pasear despacio por ella, al anochecer o incluso ya entrada la noche, cuando prácticamente no hay casi nadie, a veces solo un músico callejero, la fusión de los silencios, con el marco artístico y en su caso, con esos sonidos musicales, es una experiencia única y me ha quedado grabada en mi memoria. 

Fue encargado por Cosme I de Médici en 1560 a Giorgio Vasari, para ubicar a las oficinas administrativas y judiciales del Gran Ducado de Toscana, justo al lado del Palazzo della Signoría o Vecchio, de ahí su nombre Palazzo de los Uffizi (de las oficinas).

La obra se desarrolló a lo largo de más de 20 años, Vasari murió en 1574 sin ver culminado el proyecto, que continuó bajo la dirección de Bernardo Buontalenti y Alfonso Parigi il Vecchio.

La construcción de los Uffizi, supuso una operación urbanística que transformó la zona, derribándose muchas casas e incluso la iglesia románica, del S. XI, de San Pier Scheraggio que, en parte se derribó y otra parte fue incorporada al edificio.


UFIZZI Y PALAZZO SIGGNORIA, de un acquarello di G. Ospitati. Tarjeta postal de IL POLIZIANO, www.italianwatercolor.com

Vasari, proyectó un edificio de cuatro plantas de altura, en forma de U, abierta en la confluencia de la Piazza della Siggnoría, y en el otro extremo, por él que se accede a la vía cercana al rio, a través de un monumental pórtico.

Vasari diseñó, además, el corredor Vassariano (un pasillo secreto que conecta el Palazzo Pitti con el Palazzo Vecchio), construido a partir de 1506 y de más de un kilómetro, para que transcurriese por el edificio.

En la época de su construcción, la segunda mitad del S. XVI, la armonía e idealización del Quattrocento y la monumentalidad del Cinquecento, había dejado paso al gusto por lo complicado del Manierismo (que presagiaba la eclosión del Barroco).

Piazza degli Uffizi, tarjeta postal, años 70. Observa el paseo con zonas ajardinadas y bancos.

Desde 1581, Francisco I, hijo de Cosme I, adecuó el último piso del ala este de la galería, para la exposición de  estatuas y obras de arte; en 1584, Bernardo Buentalenti, construyó en medio de ese espacio la “Tribuna” que se convirtió en el centro del nuevo museo, una alegoría de los 4 elementos, con paredes ricamente decoradas,  con mármoles y conchas, obras de arte, rico mobiliario cubierto con una cúpula octogonal sobre tambor que ilumina la estancia a través de los vanos octogonales, con una iluminación envolvente, que atrae y ensimisma al visitante.

Tribuna de la Galería Uffizi, Florencia, fecha y autor desconocidos. Imagen ubicada en la Galería Nacional de Retratos de Escocia

Vasari, hizo pues una obra plenamente manierista, rompió la disciplina clasicista y la proporcionalidad entre las partes del edificio, su plaza de acceso es extremadamente larga en relación con su anchura.


Está rodeada por una logia elevada (se accede a ella desde cualquier parte de la plaza), en forma de U, alternando columnas toscanas de fuste liso, sobre pedestal, y pilares que soportan un arquitrabe con friso liso; la logia se cubre con bóveda de cañón, decorada en su interior con molduras.

Una línea de imposta soporta la primera planta, que tiene vanos rectangulares (unos ciegos y otros abiertos), todos recercados entre pilastras cuyo fuste de distinta profundidad utiliza la curva, dotándola de una forma tendente a la voluta; sobre ellas una moldura en forma de triglifo hace de capitel, en ellas la decoración desdibuja la función de este elemento de soporte, otra característica manierista.


En la segunda planta, los huecos se convierten en balcones con pretil abalaustrado, son vanos abiertos, rectangulares y recercados, sobre los que se colocan alternativamente frontones decorativos curvos y triangulares (a modo de guardalpolvos). Bandas verticales lisas flanquean estos huecos.

La excepción está en los balcones situados al fondo de la plaza, que se rematan en arcos de 1/2 punto. El central, más ancho, tiene tramos adintelados en los laterales con el ½ punto, de gran anchura en el centro, flanqueado por columnas corintias.

En este caso, se prescinde del pretil abalaustrado, para colocar sobre unas volutas laterales unas esculturas alegóricas y en el centro sobre un pedestal la escultura heroizada. Que nos recuerda la estructura y la disposición de los sepulcros mediceos, obra de Miguel Ángel, situados en la Sacristía Nueva de San Lorenzo.

La tercera planta, la galería de las estatuas, fue cerrada, en 1589, con cierros de madera y cristal, por el Gran Duque Fernando, para convertirla en la Terraza de los Mapas Geográficos.,

El angosto y estrecho espacio de la plaza, desemboca, como si de una liberación se tratase, en un tramo de la logia, convertido en un arco del triunfo, aquí la logia se cubre en con tres bóvedas vaídas unidas entre ellas por tramos de bóvedas de cañón.

En los pilares de la logia se crearon unas hornacinas de planta semicircular cubiertas con bóveda de horno, en total son 28 los huecos diseñados por Vasari, como elementos arquitectónicos decorativos, aunque hay quien afirma que el propio Cosme I, pensó ya en colocar en ellas estatuas de “florentinos que se habían distinguidos en las armas, en la literatura y en los gobiernos civiles”.

El proyecto se hizo realidad entre 1842 y 1856, gracias a la iniciativa del impresor florentino Vincenzo Batelli, que impulso la talla de 28 figuras marmóreas que representasen a personajes importantes de diversos ámbitos de la historia florentina (de la política, el arte, la literatura, la ciencia, la judicatura y también figuras religiosas). Durante el gobierno de Leopoldo II de Lorena.


La realización de semejante programa escultórico, se explica a mi entender por el momento histórico, en pleno movimiento romántico con el surgimiento del sentimiento nacional y la necesidad de encontrar héroes y personajes históricos que lo sustenten.


Toda una pléyade de escultores, los mejores del momento, contribuyeron a su elaboración, que se financió incluso con 4 sorteos de loterías al año, aunque algunas de las obras fueron donadas por los gobernantes de ese periodo.



Os dejo a continuación, la relación de las 28 esculturas siguiendo el orden alfabético, acompañadas de los nombres de sus escultores, me he pensado mucho si colocar en la entrada este listado, pero no es fácil encontrarlo en publicaciones escritas y en internet, sirva solo como algo complementario.

ACCORSO, de Odoardo Fantacchiotti.

AMERIGO VESPUCCI, de Gaetano Grazzini.

ANDREA CESALPINO, de Pio Fedi.

ANDREA DI CIONE llamado ORCAGNA, de Niccolò Bazzanti.

BENVENUTO CELLINI, de Ulisse Cambi.

COSME EL VIEJO -PATER PATRIAE-, de Luigi Magi.

DANTE ALIGHIERI, de Emilio Demi.

DONATELLO, de Girolamo Torrini.

FARINATA DEGLI UBERTI, de Francesco Pozzi.

FRANCESCO FERRUCCI, de Pasquale Romanelli.

FRANCESCO GUICCIARDINI, de Luigi Cartei.

FRANCESCO PETRARCA, de Andrea Leoni.

FRANCESCO REDI, de Pietro Costa.

GALILEO GALILEI, de Aristodemo Costoli.

GIOTTO, de Giovanni Dupré.

GIOVANNI BOCCACCIO, de Odoardo Fantacchiotti.

GIOVANNI DALLE BANOBRA DENERE, de Temistocle Guerrazzi.

GUIDO ARETINO, de Lorenzo Nencini.

LEON BATTISTA ALBERTI, de Giovanni Lusini.

LEONARDO DA VINCI, de Luigi Pampaloni.

LORENZO IL MAGNIFICO, de Gaetano Grazzini.

MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI, de Emilio Santarelli.

NICOLA PISANO, de Pio Fedi.

NICOLÓ MAQUIAVELO, de Lorenzo Bartolini.

PAOLO MASCAGNI, de Lodovico Caselli.

PIER ANTONIO MICHELI, de Vincenzo Consani.

PIER CAPPONI, de Torelló Bacci.

SANT ANTONINO, de Giovanni Dupré.

El edificio de los Uffizi, acoge una de las mejores pinacotecas del mundo, y una colección de esculturas incomparable de la que os hablaré en otra entrada. A lo largo de los siglos se ha renovado y se han ampliado sus salas y servicios, en 1998, se convocó un concurso internacional, para la creación de una nueva salida del museo, que ganaron los arquitectos Araka Isozaki y Andrea Maffei, que pretendían crear una nueva logia en una calle adyacente, la Vía del Neri, se trata de un proyecto controvertido e inacabado, os dejo una imagen de las mismas, juzgad vosotros mismos…


Nueva salida de los Ufizzi, imagen de Sailko - Own work, CC BY-SA 4.0,

DOCUMENTACIÓN:

FOSSI, G.; LOS UFFIZI. Guía oficial; Giunti Editore S.p.A., Florencia, 2022,.

https://www.museumsinflorence.com/uffizi/uffizis/uffizin.html

2024.05.30       18:00

https://www.virtualuffizi.com/es/las-estatuas-de-los-grandes-toscanos-en-la-galer%C3%ADa-de-los-uffizi.html

2024.05.30       18:10

https://www.virtualuffizi.com/es/historia.html

2024.05.30       18:20

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/giorgio-vasari-gran-historiador-arte-renacimiento_16891

2024.05.30       18:25

Copyright Manuel Holgado García, 2024.05.31

PINTURAS DE ZURBARÁN PARA LA CARTUJA DE JEREZ, ÁNGELES TURIFERARIOS (4ª PARTE).

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