EL REAL MONASTERIO DE SAN JERÓNIMO DE GRANADA
1.-
HISTORIA DE LA FUNDACION DEL MONASTERIO:
Hoy te propongo una ruta cultural
imprescindible para recorrer uno de los conjuntos monumentales más bellos y
cargados de historia de Andalucía: el Real Monasterio de San Jerónimo.
A continuación, te presento esta visita,
estructurada paso a paso por sus espacios y obras artísticas, ideal para
acompañar con las fotografías que realicéis durante vuestra visita.
1. Historia de la Fundación del
Monasterio
El edificio se levantó en el
siglo XVI con el propósito de ofrecer a Dios todo el honor y la gloria, tal
como reza el lema grabado sobre su entrada: Sol I Deo honor et gloria.
Los Reyes Católicos desearon
instalar en la reconquistada Granada a los ermitaños de San Jerónimo, una orden
eminentemente española del siglo XIV a la que tenían en alta consideración.
Aunque inicialmente se pensó en
el campamento de Santa Fe, finalmente se optó por donar una finca extramuros de
Granada donde los monjes comenzaron a construir el monasterio en 1505.
La primera comunidad de monjes se
instaló en 1521, y en 1526 el embajador veneciano Andrea Navagero ya alababa su
belleza, sus fuentes, jardines y sus dos magníficos claustros repletos de
naranjos y cedros.
De los cuatro claustros
originales hoy se conservan dos. También se conserva, muy transformada, la
antigua escuela de música y latinidad construida en 1623 por Francisco de
Potes.
2. El Claustro Principal o
Procesional y sus Capillas
El claustro principal cuenta con una portada de entrada fechada en 1593 y
obra de Martín Díaz de Navarrete.
El resto de las portadas del
recorrido fueron diseñadas por el prestigioso arquitecto Diego de Siloé.
Capilla funeraria de Pedro García
Tendilla: Situada a la izquierda de la entrada, destaca por su portada con decoración
de grotescos, un Ecce Homo flanqueado por santos en la clave, y una bóveda de
crucería decorada con murales de las cuatro virtudes.
Capilla de los Sánchez Dávila: Situada a la
derecha, es el actual oratorio de las monjas jerónimas y posee una de las mejores
portadas de Siloé, además de albergar la lápida sepulcral de Fray Jerónimo de
Madrid.
3. El Claustro de la Emperatriz y
la Escalera
Frente a la escalera se aprecia
una portada con decoración rococó donde se lee el lema completo: Sol I Deo
honor et gloria per secula seculorum. Amén.
El segundo claustro se conoce
como el Claustro de la Emperatriz porque en él residió Isabel de
Portugal en 1526 tras huir de los terremotos que afectaban a la Alhambra.
La cúpula de la escalera fue reconstruida tras el incendio del 9 de febrero
de 1927, en una época en que el edificio funcionaba como cuartel militar tras
la desamortización de Mendizábal de 1835.
Desde este punto se divisa la galería de los convalecientes (una
terraza techada para el descanso de los monjes) y el escudo de los patronos, el
Gran Capitán y María Manrique de Lara.
4. Las
Estancias que Comunican con el Claustro
Estas cinco dependencias fueron
restauradas en 1958 gracias a la labor de Sor Cristina de la Cruz Arteaga para
recuperar el uso monástico femenino.
El Refectorio: Sala de
comidas de la comunidad, presidida por un cuadro de La Última Cena, un
púlpito de lectura religiosa y una fuente para llenar las jarras.
Sala de De Profundis: Llamada así
por el salmo cantado por los monjes. Contiene una fuente con el escudo de los
Mendoza (Ave Maria, gratia plena), inscripciones bíblicas y un letrero
con una frase de Cicerón.
En el suelo de las
galerías del claustro se aprecian lápidas mortuorias y un altar italiano que albergó el relieve
de El entierro de Cristo de Jacopo Florentino.
Sala de la Sillería de Coro: Alberga sillería y altares procedentes del Monasterio de Santa Paula, así como bancos con los emblemas de San Jerónimo (el león y el capelo cardenalicio). Desde aquí se observa la torre de la iglesia, cuyo cuerpo superior fue reconstruido tras ser derribado por las tropas napoleónicas (1810-1812) para construir un puente.
Sala Capitular: Contiene la
lápida sepulcral de Pedro Ramiro de Alba (prior y arzobispo de Granada) y una
cripta subterránea para las religiosas.
La Sacristía y Antesacristía: Destacan una
mesa calicera de mármol del Carmen de los Mártires, lienzos de Juan de Sevilla
(Ángel custodio, San Liborio, San Antonio con el Niño Jesús)
y la obra La coronación de la Virgen de Pedro Atanasio Bocanegra. En la
antesacristía se expone el Niño Jesús de las Batallas que perteneció al
Gran Capitán.
5. La Iglesia: Nave Central y
Capillas Laterales
Se accede mediante una portada
plateresca diseñada por Diego de Siloé.
La iglesia presenta una nave rectangular de cuatro tramos de estilo
tardogótico que evoluciona hacia el renacimiento en la capilla mayor, con
techos cubiertos por pinturas murales del taller de Juan de Medina (1723-1735)
y balcones barrocos con trampantojos de grisallas.
Púlpitos de jaspe y mármol rojo intarsiados ubicados en el
crucero/nave de estilo barroco/clasicista labrado en
jaspe de fino acabado, con relieves y medallones ovales incrustados en blanco,
labrados a finales del siglo XVII y siglo XVIII (añadidos Barrocos a la
decoración interior del templo renacentista).
Capillas laterales (procedentes de Santa Paula):
Capilla con una Inmaculada
de la escuela de Alonso Cano.
Capilla de Jesús atado a la
columna y San Pedro.
Capilla de San Pío V, que
custodia imágenes del siglo XVI como Nuestra Señora de la Soledad
(atribuida a Pedro de Mena) y el Cristo del Descendimiento (de Diego de
Aranda), imágenes procesionadas por la hermandad de La Chia.
Capillas funerarias nobles como
la de Gil de Carranza y la de López de León (padre de Fray Luis de León,
enterrado allí en 1562).
Capilla del arcángel San Miguel
(siglo XVII) y capilla de la Virgen de Belén, atribuida a Diego de Mora (1658–1729), destacado
escultor de la escuela granadina barroca y hermano menor de José de Mora, hacia
1700.
6. La Capilla Mayor y el Sepulcro
del Gran Capitán
El crucero está coronado por una
bóveda octogonal de cimborrio con las esculturas de los cuatro evangelistas.
En esta capilla reposan los
restos de Gonzalo Fernández de Córdoba (el Gran Capitán) y su esposa, la
Duquesa de Sessa María Manrique.
El diseño arquitectónico corrió a
cargo del italiano Jacopo Florentino y posteriormente de Diego de Siloé.
En los casetones de la bóveda del
crucero se alternan relieves de héroes clásicos (Julio César, Pompeyo, Aníbal,
Escipión) con heroínas históricas y bíblicas, mientras que los laterales están
flanqueados por lansquenetes que escoltan los escudos nobiliarios.
7. El Retablo de la Capilla Mayor
Construido entre 1557 y 1610 bajo
diseños iniciales de Juan de Aragón y modificaciones de Pedro de Orea y otros artistas,
funciona como una completa "Biblia de los pobres" catequética.
La hornacina central está
presidida por la Inmaculada de Antonio de Salama, flanqueada por San
Joaquín, Santa Ana, San Jerónimo penitente y escenas de la vida de Jesús y la
Virgen.
En él trabajaron los mejores
entalladores, escultores y estofadores andaluces de la época (Juan Bautista
Vázquez el Joven, Rodrigo Moreno, Pablo de Rojas, Pedro de Raxis, entre otros).
En el exterior del ábside se
puede contemplar el gran escudo del Gran Capitán y su esposa sostenido por
alegorías de la fortaleza y la industria.
Copyright Manuel Holgado García, 2026.10.07
























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