miércoles, 11 de marzo de 2026

VISITA A LA CASA PALACIO DE LA CONDESA DE LEBRIJA, SEVILLA (RECUERDOS Y RESEÑA)

RECUERDOS Y RESEÑA DE LA VISITA A LA CASA PALACIO DE LA CONDESA DE LEBRIJA

En Sevilla, se pueden visitar, varias casas palacios, propiedad de familias nobiliarias, que atesoran en su interior multitud y diversidad de obras artísticas.

Es el caso de la Casa Palacio de la Condesa de Lebrija, situada en la calle Cuna, en pleno centro de la ciudad, para mí era totalmente desconocida, y cuando hace unas semanas pude visitarla, quede sorprendido, no se trataba de una casa palacio al uso, con los aposentos privados familiares abiertos al público, en realidad, su propietaria Doña Regla Manjón y Mergelina, Condesa de Lebrija, hizo de su palacio un verdadero museo y su sobrina y su legado histórico y cultural ha sido recientemente revitalizado por su sobrina-bisnieta, Doña Isabel de León Borrero, Marquesa de Méritos, heredera de las dotes de mecenas de su antecesora ha desarrollado este espacio museográfico ha sido ideado para perpetuar en el palacio el espíritu artístico de la Condesa de Lebrija.

Este edificio, cuya estructura original data del siglo XVI, fue remodelado a principios del XX (1901-1914) por la Condesa de Lebrija, la distribución de las dependencias de la planta baja, se replanteó con la finalidad de pavimentar sus suelos y recubrir sus muros con mosaicos romanos de la antigua ciudad de Itálica


Ya en el zaguán del palacio, se puede observar la mezcla de estilos: desde el mudéjar hasta el renacentista, que sirven de antesala a la colección arqueológica.

EL PATIO PRINCIPAL:


En el patio principal, se pavimenta con el mosaico del siglo II d.C., trasladado al palacio en 1914, desde Itálica, con 25 medallones enlazados entre sí, mediante un cordón, en el medallón central se representa un joven ciclope, que en la mano derecha soporta un caramillo, en otros medallones, se  decoran con escenas de los amores de Júpiter y el ciclo de las estaciones, representadas mediante bustos de mujeres y distinguibles mediante sus coronas, los medallones pequeños contienen en su interior una flor o una estrella. Está realizado con la técnica de opus tessellatum, utilizando teselas de mármol y piedras de colores naturales que permiten un nivel de detalle casi pictórico en las expresiones de los rostros.




En las cuatro crujías del patio, podrán ver bustos de filósofos y deidades romanas, los muros se cubren aplacados con azulejos de Triana del siglo XVI, y los arcos polilobulados, se sustentan sobre marmóreas columnas toscanas, con algún capitel corintio trepanado, los muros de trasdós de los arcos y los pilares, se cubren con yeserías neomudéjar, copiando modelos nazaríes,



Hay que alzar la vista, y fijarse en las arquerías y los azulejos de Triana del siglo XVI que decoran los muros, creando un contraste perfecto entre el mundo romano y la estética sevillana tradicional. En los espacios de los muros que dejan los vanos, rodeando el patio se han colocado vitrinas con piezas de origen árabe, y esculturas, sobre capiteles.

SALAS SOBRE LA CONDESA DE LEBRIJA: ARQUEÓLOGA, ARTISTA Y MECENAS

Frente al hueco de la escalera, en tres salas, se hace un recorrido evocando la personalidad de Dª Regla, que se consideraba así misma, como una apasionada de la arqueología y, de hecho, el objeto de sus desvelos fue la ciudad romana de Itálica (Santiponce, Sevilla). Los hallazgos arqueológicos espléndidos que forman el núcleo de la Colección Lebrija, proceden de Itálica, donde llegó a emprender alguna excavación arqueológica. En este primer espacio se exhiben varias piezas escultóricas, cuya calidad artística es apreciable, a pesar del deterioro y de las consecuencias de alguna reelaboración. Atraídos por el interés de la colección, acudieron a visitarla historiadores del arte como Manuel Gómez Moreno y arqueólogos como Frederick Poulsen.


Como artista se la evoca en el segundo espacio. Lo preside su retrato vestida a la egipcia y, a ambos lados, se ven cuadros pintados por ella misma, uno de los cuales representa su estudio. En él vibra la personalidad de la autora pues, aunque la mezcla de objetos artísticos quiere aparentar un desorden de corte bohemio, no oculta la organización propia de un sentido estético sensible al refinamiento y a la armonía, que la caracterizaban.

Doña Regla en persona. Eso es lo que el tercer espacio depara al visitante. El retrato del gran pintor Joaquín Sorolla nos la muestra como probablemente ella quería ser vista y el pintor comprendió. La personalidad de la artista, de la coleccionista, de la amante de las antigüedades arqueológicas, está maravillosamente captada y representada por los apuntes y bocetos que llenan las paredes del fondo y por la cerámica romana que sostiene en las manos. De todas esas facetas hay pruebas en exquisitas vitrinas, como también las hay de las actividades benéficas y de las obras sociales que nunca dejó de realizar. La atmósfera del cuadro, reposada y serena, sugiere la intimidad de su estudio, de la que emerge satisfecha la mecenas, la académica, la entusiasta de la arqueología, la poetisa, que hizo de su palacio un museo, del que dejó una preciosa descripción literaria, precisamente ilustrada.

SALÓN DE LAS COLUMNAS


Es la sala de mayores dimensiones del conjunto de estancias. Destacan dos columnas romanas, una de mármol color verde y la otra de una gran variedad de colores; sobre una de ellas está un hermoso capitel blanco de la misma procedencia.

El suelo está recubierto por un mosaico que originalmente estaba instalado en el salón central y tiene un tapiz continuo de esvásticas enmarcadas en círculos, en cuyo centro se ve un cuadro formado por corazones y puntas labradas en piedras rojas y verdes; este pavimento está rodeado de una franja de grandes teselas de cerámica que forman una «U» alrededor del tema geométrico; la disposición corresponde a un triclinio o comedor con las tres zonas reservadas a los divanes o clines de los comensales.

Adosados en las paredes de este salón se han colocado fragmentos de mosaicos procedentes todos del mismo lugar, pero desgraciadamente en su lugar de procedencia se encontraban extraordinariamente destrozados. Debió este pavimento contener cinco medallones, de los cuales solo subsisten dos, incompletos uno y el otro en perfecta conservación. Enmarcado y de mayor tamaño es el que representa a Baco, cabalgando sobre una pantera.

Destaca uno compuesto por figuras de peces de varias formas y brillantes colores, que se extrajo completo en una sola pieza; en el círculo central debía estar la taza de la fuente y el surtidor del agua que cubriría la superficie y produciría una animación en los peces de fondo. La variedad y el naturalismo de las especies representadas corresponden al gusto helenístico, en el que se hicieron famosos estos pavimentos. Por su estilo y los datos de su descubrimiento, este mosaico debe fechar en el siglo I d. C., y es el más antiguo de los conocidos hasta la fecha.

El techo está decorado con yeserías clasicistas.

SALA DE GANÍMEDES

Esta sala recibe su nombre por el mosaico central que conforma su pavimento, formado por cuatro medias circunferencias en las que se dibujan, un tigre, un león y una pantera, en otra de ellas, una palabra (salve) que se debe a una reconfiguración a causa de la figura perdida con un arado, y en el centro se representa la escena principal que da nombre al mosaico, que representa el mito de Ganímedes, el joven troyano de gran belleza que fue raptado por Zeus en forma de águila para convertirlo en el copero de los dioses; la composición la completa un perro asustado, que observa la escena,  La calidad de las teselas y la conservación del color demuestran el refinamiento de la villa romana de la que proceden.

EL JARDÍN Y LOS ÁREAS DE SERVICIO


Al pasar a esta zona, se percibe el ambiente más íntimo del palacio. Aquí se guardan piezas de menor tamaño pero de gran valor histórico, incluyendo restos de columnas, estelas funerarias y elementos arquitectónicos que la Condesa fue adquiriendo para salvarlos de la destrucción.



SALA DE DIONISOS


Presidiendo esta estancia, que anteriormente fue un patio, se encuentra el torso desnudo de Dionisos, procedente de las excavaciones de Itálica, en el pavimento un mosaico con un gran rombo central y cuatro cuadrados en las esquinas, combinando en teselas en color rojo y negro, fragmentos de mosaicos en las paredes con formas de estrella. Vitrinas ocupan todas las paredes exponiendo barros saguntinos, instrumentos de música, objetos de marfil y vidrio y, lámparas de aceite dede varias épocas.

SALA OCHAVADA

La Sala Ochavada fue reconstruida para adaptarse a las dimensiones y formas originales del mosaico que hay en su interior. Se trata del primer mosaico que adquirió doña Regla de Itálica, de ahí el protagonismo que tiene incluso dentro del diseño arquitectónico de la propia casa.

Su ornamentación se compone de una franja más externa decorada con elementos geométricos. Continúa luego otra franja más amplia en la que se repiten los dibujos de una jarra de la que nace una palma o flor. De la jarra brotan también dos vástagos que forman unas volutas que se entrelazan en dos direcciones. En el centro, la taza de la fuente se cubre de rombos verdes, negros y blancos.

En el mosaico del suelo de la siguiente sala está la representación de Medusa, famosa por convertir en piedra a quien la mirase. Perseo, puliendo su escudo y usándolo como espejo, pudo finalmente decapitarla. Se repiten en esta pieza los marcos de cordón y la composición geométrica. Las teselas son combinadas en el color rojo y negro en forma de flores.

ESCALERA PRINCIPAL



Antes de subir a la planta noble (vivienda de invierno), admiren la majestuosa escalera de mármol, mandada construir por la condesa, para sustituir a la original, y que es plenamente andaluza, Los techos de madera tallada (alfarjes) procede del antiguo palacio de los duques de Osuna y Arcos, azulejos procedentes del antiguo convento desamortizado de San Agustín de Sevilla, que fueron sometidos a un profuso proceso de reconstrucción y recolocación, para ser ubicados en este espacio.



SALA DE ANTONIO SUSILLO:

En una de las salas de la planta baja, se encuentra la colección de piezas de Antonio Susillo, escultor sevillano del siglo XIX que, aunque comenzó tarde su tarea escultórica, consiguió la protección del príncipe ruso Romualdo Giedroyc, lo que le permitió viajar por Europa. De regreso en Sevilla, el artista se hizo cargo de destacados monumentos y estatuas para la ciudad. Se especializó en el trabajo en barro, con composiciones de gran fuerza expresiva por el movimiento. Su obra se puede identificar como naturalista con tendencia modernista, influido por ciudades como Roma, en la que realizó diversos trabajos.

En Sevilla realizó importantes monumentos públicos como el de Velázquez en la Plaza del Duque de la Victoria, o las doce estatuas del Palacio de San Telmo, conservándose en esta sala algunos de los bocetos. En las vitrinas se conservan algunas de sus piezas de barro, entre las que destacan algunos bocetos como la representación, entre otros de “Juan Martínez Montañés”, “La primera contienda” o “La aparición del Niño Jesús a San Antonio de Padua”.

NOTA SOBRE LA PLANTA ALTA: El acceso a la planta alta (donde vivió la familia hasta hace pocos años) se realiza mediante visita guiada y sus contenidos se centran más en la vida cotidiana de la Condesa, sus cuadros de la escuela de Murillo y su colección de artes decorativas, especialmente interesante es el oratorio privado y la colección de  bargueños, lamentablemente no está permitido realizar fotografías.



miércoles, 25 de febrero de 2026

“DORÍFORO”, POLICLETO, GALERIA DE LOS UFIZZI, FLORENCIA.

 “DORÍFORO”, POLICLETO, GALERIA DE LOS UFIZZI, FLORENCIA.


La Galería Uffizi, famosa por sus magníficas pinturas, era llamada en el pasado la “Galería de las Estatuas”, dado que su primera colección comprendía casi exclusivamente estatuas antiguas romanas y griegas. La mayor parte de estas esculturas se encuentran en los tres pasillos que, con planta de "U" y en la segunda planta, rodean en su interior el patio alargado y abierto que va desde la Plaza de la Signoria hasta el río.

Haciendo un receso en la visita, me senté en uno de los bancos de madera de ese pasillo, mientras contemplaba los retratos situados bajo el techo y la escultura que tenía frente a mí. Esta escultura, de 220 cm de alto (o altura), es una copia romana en mármol del Doríforo realizada entre los siglos I y II d. C. Entonces recordé lo que les decía a mis alumnos en las clases: cuando Roma conquistó Grecia, primero se llevó sus estatuas como botín; luego, a sus artistas, convirtiéndolos en esclavos; y, finalmente, los patricios romanos decoraron sus villas y palacios con copias de las obras clásicas. Realmente, en esto Roma no romanizó a Grecia, sino que fueron los romanos los que se helenizaron, asumiendo parte de su cultura y su arte.


Doríforo de Policleto.
Mármol griego inv. 1914 n.º 114.

La estatua, en excelente estado de conservación, aún presenta los puntales (soportes), que evidencian su derivación de un prototipo de bronce.

La obra griega, de la que es copia la que comento, se realizó por Policleto, a mediados del s. V a. C. en el denominado periodo Clásico; la inquietud surgida a partir de la finalización de las guerras con los Persas, constituye el momento de máximo esplendor de la cultura y de los ideales de la cultura griega clásica,

Se han abandonado los convencionalismos arcaicos en la escultura, que alcanza su culmen en el estudio y la representación de la anatomía, y del movimiento real de la escultura.

La belleza es imperativa representación de lo divino, el desarrollo del canon basado en la medida y la proporción entre las distintas partes de la figura, los que esta claramente influenciado por la filosofía de los pitagóricos: para los que el número era la esencia de todo, la manifestación principal de dios y la armonía del cosmos estaba en la proporción.


Policleto: El Canon y la técnica de las proporciones

Policleto es reconocido como el gran técnico de las proporciones en la escultura griega. Su aportación fundamental fue el establecimiento de un canon, plasmado en un tratado homónimo (desgraciadamente perdido) donde describía las proporciones de la perfecta belleza masculina. La base de este sistema es la «symmetria», definida como la relación de las proporciones de unas partes del cuerpo con otras y con el conjunto de este.


El Doríforo (Joven Lancero)

El Doríforo (que significa "portador de lanza" o "atleta lanzando la jabalina") es la obra que mejor refleja la personalidad de Policleto y se considera la encarnación más pura de su canon. Fue realizada hacia el año 450-440 a.C. y es posible que represente al héroe homérico Aquiles.


Composición y actitud:

  • ·    La figura se muestra en actitud de marcha, representando a un joven que avanza seguro de sí mismo por el camino de la vida.
  • ·      Su movimiento es sosegado y tranquilo, mostrándose bien ajeno a las "violencias" de otros autores como Mirón o el posterior Escopas.
  • ·        Presenta una proporción frontal que permite contemplar su cuerpo de medidas matemáticas.
  • ·    La estatua utiliza el contrapposto: se apoya en la pierna derecha, mientras la izquierda queda doblada y descargada para dar el paso.
  • ·        Este desequilibrio en las piernas se refleja en la parte superior mediante una serie de movimientos que enriquecen su actitud, incluyendo un ligero giro de la cabeza.
  • ·        Uno de sus brazos, el izquierdo, se flexiona específicamente para portar la jabalina.


Anatomía y detalles técnicos:

·        La obra es el prototipo del cuerpo varonil perfecto: de elegancia austera, sin afeminamiento pero también sin formas hercúleas.
·        Se caracteriza por la diartrosis, subrayando las líneas definidoras de las articulaciones y partes del cuerpo: miembros, pectorales, cintura y pliegue inguinal.
·        Los pectorales están poco marcados y presentan una forma excesivamente rectangular.
·        La unión del tronco con las extremidades está demasiado marcada.



El Sistema de Medidas Matemáticas

Siguiendo el ideal de belleza descrito en el Canon, el Doríforo responde a las siguientes proporciones:

·       Canon de altura: La cabeza es la séptima parte del cuerpo (7 cabezas), aunque según el tratadista romano Vitrubio debiera ser la octava.
·        El rostro: Está dividido en tres partes iguales que corresponden a la frente, la nariz y la distancia desde esta al mentón.
·        Torso: El arco torácico y el pliegue inguinal son arcos de un mismo círculo.


Conservación 

El Doríforo es uno de los tipos de estatuas más copiados del periodo romano, cuando se reproducía para ser expuesto en entornos termales y gimnasios. Las copias suelen presentar puntales o soportes que evidencian que el prototipo original era de bronce.


REFERENCIAS:

Angulo Íñiguez, D. (1975). Historia del Arte (Tomo I). E.I.S.A.

viernes, 20 de febrero de 2026

VENUS ENTRANDO EN EL BAÑO DEL MAR, de Luigi Pampaloni. GALERÍA DE LA ACADEMIA – FLORENCIA

 VENUS ENTRANDO EN EL BAÑO DEL MAR, de Luigi Pampaloni. GALERÍA DE LA ACADEMIA – FLORENCIA


La visita a la Galería de la Academia es obligada cada vez que voy a Florencia. Hay que reservar la entrada con antelación mejor desde casa; así te evitas las pesadísimas colas. Es evidente que la estrella del museo es el impresionante David de Miguel Ángel Buonarroti, al que se llega por ese pasillo de esculturas inacabadas: los Esclavos, el San Mateo y la Piedad Palestrina.

En la Galería se expone una extraordinaria muestra de pinturas del Trecento y otras obras renacentistas y barrocas, además de una hermosa colección de instrumentos musicales. También, en la sala del siglo XIX, se expone una colección de yesos que nos muestra los resultados de una de las fases de la creación escultórica.

Precisamente con motivo de este proceso, se ha desarrollado una exposición temporal en la Galería, entre noviembre y enero, aprovechando la adquisición de una de esas esculturas intermedias de yeso para los fondos de la Academia, obra de Luigi Pampaloni. La visita a esa exposición temporal y, cómo no, a la gipsoteca, me sirven de pretexto para dejaros no solo la información de la citada exposición temporal, sus obras y su autor, sino también una pequeña referencia a la gipsoteca de la Galería de la Academia de Florencia.

Venus entrando en el baño del mar, de Luigi Pampaloni. Una nueva adquisición para la Galería de la Academia de Florencia.

Sala de Exposiciones Temporales, 4 de noviembre de 2025 – 1 de febrero de 2026.

La reciente adquisición en el mercado de antigüedades del boceto de Venus entrando en el baño del mar de Luigi Pampaloni representa, por tanto, un enriquecimiento de la colección y una oportunidad para explicar el tema de la evolución en la creación artística. De hecho, la exposición compara el boceto con el modelo de yeso y una de las réplicas en mármol de la obra para mostrar, de forma ejemplar, el proceso creativo de la escultura del siglo XIX. La comparación permite observar también las diferencias entre los tres momentos, fruto de replanteamientos, modificaciones y actualizaciones durante el transcurso de la obra, hasta la ejecución final en mármol, representada en la escultura probablemente encargada a Pampaloni por el conde Fabio Orlandini.

Las numerosas reproducciones y variantes, a menudo solo del busto, dan fe del éxito de la Venus y de la popularidad de la que gozó Pampaloni en Europa y los Estados Unidos, gracias al naturalismo sensible y sincero de sus esculturas. Un naturalismo que es fruto de estudios y meditaciones sobre la antigüedad y sobre Antonio Canova, y que pone en valor la expresión de los afectos y el sentimiento, siguiendo las reflexiones sobre la belleza natural del maestro Bartolini.

Al finalizar la exposición, el boceto se instalará de forma permanente en el Salón del Siglo XIX.

La escultura en yeso es el boceto preparatorio para la obra en mármol de tamaño natural encargada a Pampaloni por el coleccionista estadounidense Meredith Calhoun en 1836.

La obra representa a Venus disponiéndose a entrar en el mar, cubierta por una amplia tela que está cayendo, de modo que oculta instintivamente el pecho con una mano, mientras con la otra sujeta el borde de la tela que se ha deslizado hasta las caderas. El escultor moldea la arcilla creando efectos de claroscuro que realzan las formas suaves de la diosa: el vientre y las caderas, los pechos jóvenes, llenos y tersos, la pierna derecha envuelta por la tela. El movimiento es espontáneo y de gran naturalidad, en la torsión del busto que se inclina con pudor, mientras el rostro esboza una sonrisa ligeramente avergonzada.

Luigi Pampaloni, Venus entrando en el baño del mar, hacia 1836, boceto preparatorio, terracota, 38 cm. Florencia, Galería de la Academia, inv. Esculturas (1914), n.º 2247.

La fase posterior al boceto es el modelo de yeso, que aquí difiere de la primera idea del artista en varios detalles, como por ejemplo el peinado.

Si en la terracota el cabello enmarca el rostro en dos bandeaux (bandas) que caen en mechones sobre el cuello y se recogen informalmente en un gorro con cintas, en la versión de yeso el peinado está más elaborado; el cabello forma una trenza enrollada en un chignon (moño), mientras que un elaborado lazo, creado con la propia melena, adorna la parte superior de la cabeza. La postura se mantiene inalterada, pero en el yeso el rostro dulce e inclinado insinúa una sonrisa más maliciosa y seductora que en la terracota.

Luigi Pampaloni, Venus entrando en el baño del mar, h. 1836-1837, modelo, yeso, 172 cm. Florencia, Academia de Bellas Artes.

Pampaloni presentó la escultura de mármol en la Exposición anual de la Academia de Bellas Artes en septiembre de 1838. La obra tuvo un gran éxito por su carácter natural, que se aleja de los ejemplos antiguos y neoclásicos más abstractos y rígidos —aunque renovados por Antonio Canova en obras como la Venus Itálica— en favor del estudio y la imitación de la naturaleza, introducidos por Lorenzo Bartolini. Trasladada a Alabama entre 1838 y 1842, la escultura fue adquirida por Eli P. Clark en 1910 y desde entonces se encuentra desaparecida. En la exposición se exhibió una réplica más pequeña localizada en la casa de un coleccionista inglés. Se trata, probablemente, de la obra encargada a Pampaloni por Fabio Orlandini y expuesta en la Sociedad Promotora de Bellas Artes de Florencia en 1845.


Luigi Pampaloni, Venus entrando en el baño del mar, 1836-1838, réplica, mármol, 155 cm. Well, North Yorkshire (Gran Bretaña), Colección privada.

LUIGI PAMPALONI (Florencia, 1791-1847)

De origen modesto, se formó en las Academias de Florencia (1806) y Carrara (1810-1812). donde fue discípulo de Lorenzo Bartolini, de quien adoptó un estilo naturalista. y, tras su regreso a Florencia en 1812, completó su formación académica con Francesco Carradori y Stefano Ricci, frecuentando de forma privada el estudio de Bartolini.

Destacó por un enfoque naturalista, amable y sentimental, mostrando gran versatilidad para trabajar distintos géneros, entre ellos:

·       Monumentos públicos: Esculpió figuras icónicas como Arnolfo di Cambio y Brunelleschi (Palacio de los Canónigos en la plaza del Duomo de Florencia, (1827-1830)), Leonardo da Vinci (para el Pórtico de los Uffizi (1836-1842) y el monumento a Cristóbal Colón (Génova).

·       Arte funerario: Realizó importantes sepulcros para familias nobles y personalidades de la época.

·       Temática ligera: Fue popular por sus esculturas de pequeño y mediano formato, de temas más ligeros y estéticamente atractivos (ej. Cupido, La Inocencia, y esta Venus entrando en el baño del mar (1836-1838).


Luigi Caselli, Busto retrato de Luigi Pampaloni, mármol, siglo XIX. Florencia, Las Galerías de los Uffizi - Galería de Arte Moderno, inv. Objetos de Arte Pitti (1911), n.º 215.

LA GIPSOTECA DE LA GALERÍA DE LA ACADEMIA DE FLORENCIA

La Gipsoteca (colección de vaciados en yeso) se sitúa en el Salón del Siglo XIX de la Galería de la Academia de Florencia, espacio que antiguamente funcionaba como la sala femenina del Hospital de San Mateo. Esta estancia aparece retratada en el fresco Escena de vida hospitalaria de Jacopo Pontormo, datado hacia 1513-1514.

Desde su fundación en 1784 por el gran duque Pedro Leopoldo de Habsburgo-Lorena, la Galería ha servido como herramienta de aprendizaje para los estudiantes de la Academia de Bellas Artes, permitiéndoles copiar a maestros del pasado y conocer tendencias contemporáneas.


La sala exhibe los yesos de Lorenzo Bartolini, profesor de Escultura en la Academia de Bellas Artes de Florencia (1839-1850), adquiridos por el Estado italiano en 1889, además de los modelos de su alumno Luigi Pampaloni, que su hija Giuseppa donó a las Galerías Reales florentinas en 1890.

Lorenzo Bartolini: Tras formarse en París con Jacques-Louis David, Bartolini inició su éxito con encargos para la familia Bonaparte, como un busto de bronce para Napoleón. A pesar de las dificultades políticas iniciales en Florencia por su pasado bonapartista, se consolidó como retratista internacional y fue nombrado profesor de la Academia en 1839.

Las obras más importantes fueron instaladas en el Museo de los Yesos (Museo dei Gessi), en el Cenáculo de San Salvi, donde sufrieron la inundación de 1966, lo que derivó en un importante proyecto de restauración previo a su traslado definitivo a la Galería de la Academia. La disposición actual de la sala, instalada entre 1983 y 1985 (con una renovación en 2022), busca recrear idealmente el estudio que Bartolini tenía en el número 70 de Borgo San Frediano.

En ella, además de la escultura de autores como Francesco Pozzi y Ulisse Cambi, se exhiben pinturas de artistas como Silvestro Lega o Luigi Mussini, que evocan la antigua "Galería de los Premiados" donde se mostraban las obras ganadoras de los concursos académicos.

En esta sala del S. XIX, se instalará la nueva pieza adquirida y que se ha expuesto en la muestra temporal.

DOCUMENTACIÓN:

La información histórica y artística que incluyo en esta entrada, están extraídos del folleto informativo de la citada exposición temporal, y son obra de Giulia Coco, del Departamento histórico artístico de la Galería de la Academia de Florencia

Por otra parte, las imágenes que reproducen las esculturas son obra de Guido Cozzi, Florencia; Doug Currie, Reino Unido; Claudio Giusti, Florencia Ministerio de Cultura - Galería de la Academia de Florencia Ministerio de Cultura - Las Galerías de los Uffizi.

Las imágenes de las sala del S. XIX, se incluyen para dar una idea de la colección y la disposicion y han sido realizadas por mi, durante la visita.


VISITA A LA CASA PALACIO DE LA CONDESA DE LEBRIJA, SEVILLA (RECUERDOS Y RESEÑA)

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