EL RAPTO DE LAS SABINAS DE GIAMBOLOGNA (JUAN DE BOLONIA): EL MODELO PREPARATORIO DE LA ACADEMIA
Pudiera parecer que visitar la Galería de la Academia de Florencia
tiene como único objetivo contemplar las obras de Miguel Ángel (el David, los Esclavos o la Piedad);
sin embargo, la realidad es que el museo alberga pinturas y modelos
preparatorios de un valor artístico incalculable. Es el caso de la obra que os
traigo hoy, impresionante no solo por su calidad técnica, sino por su tamaño,
que la convierte en el corazón absoluto de la sala de recepción.
En el centro de la Sala del Coloso, se encuentra el gran modelo del «Rapto
de las Sabinas», obra del renombrado artista flamenco Jean de Boulogne,
universalmente conocido como Juan de Bolonia o Giambologna. Realizado entre
1579 y 1580 sin un encargo previo ni iconografía específica inicial, este
modelo constituye una auténtica rareza arqueológica y artística: es uno de los
pocos originales a escala real (1:1) del siglo XVI que han llegado intactos
hasta nuestros días, tiene 416 cm de altura.
Su supervivencia es excepcional debido a la extrema fragilidad de su
material: tierra no cocida en horno (arcilla sin cocer o tierra cruda), dejada
secar lentamente y mezclada a menudo con paja y harina cocida, siguiendo las
recomendaciones de Vasari. Aunque durante mucho tiempo se pensó que era un
vaciado de yeso, una restauración profunda permitió recuperar su verdadera
"piel", oculta durante siglos bajo varias capas añadidas.
La obra representa a tres personajes desnudos en un marcado contraste
manierista: un hombre joven que levanta sobre su cabeza a una mujer que lucha
por desprenderse, mientras un hombre anciano muestra su desesperación atrapado
entre las piernas del joven. A través de este grupo, el autor abandona la
armonía renacentista para explorar las dualidades entre lo masculino y
femenino, la juventud y la vejez, o la victoria y la derrota.
Técnicamente, Giambologna buscaba afirmarse en la escena florentina demostrando su destreza al disponer las tres figuras en una atrevida estructura entrelazada denominada "figura serpentinata". Este movimiento circular en espiral, carente del dramatismo vitalista que más tarde definiría al Barroco, crea un vórtice de gestos que invita al espectador a caminar alrededor de la escultura, ofreciendo múltiples puntos de vista y haciendo que los personajes parezcan cobrar vida.
Una vez trasladada al mármol en 1582, la obra fue tan apreciada por el gran
duque Francesco I que se le asignó un lugar prominente en la Loggia dei Lanzi,
en la Piazza della Signoria. Allí desplazó a la Judit de Donatello para
formar pareja (pendant) con el Perseo de Benvenuto Cellini. Fue
finalmente el erudito Vincenzo Borghini quien propuso el nombre de «Rapto de las
Sabinas», inspirándose en el famoso episodio de la historia romana para dar
título a esta obra maestra de la técnica y el equilibrio.
Puedes ver la entrada que hice, en este mismo blog de viajes, sobre las
esculturas de la Loggia dei Lanzi, a través de este enlace https://viajando-viendo.blogspot.com/2024/03/loggia-lanzi-y-sus-esculturas.html
Manuel Holgado García.


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