PALAS Y EL CENTAURO, SANDRO BOTTICELLI, GALERÍA UFIZZI. FLORENCIA
La obra Palas y el Centauro es una pieza fundamental del maestro Sandro Botticelli, ejecutada mediante
la técnica de témpera sobre un lienzo de lino con unas dimensiones de 207 por
148 centímetros. Tras haber sido restaurada en 1953, la pintura se encuentra
actualmente en la Galería de los Uffizi,
lugar que ocupa desde finales del siglo XIX.
En cuanto a la descripción de la
escena, la composición presenta a una joven mujer armada, identificada como Palas Atenea, junto a un centauro que
muestra una expresión de sorpresa. La acción principal muestra a la joven
deteniendo a la criatura al agarrarla firmemente por un mechón de pelo. El
escenario se sitúa en un paisaje acuático próximo a una formación rocosa, donde
al fondo se vislumbra un golfo que algunos estudiosos identifican como el de Nápoles. Palas viste ropajes de telas
transparentes adornados con guirnaldas de olivos y bordados con el emblema de
los Médici —un anillo con punta
de diamante o tres anillos entrelazados—, mientras sostiene una alabarda de
estilo florentino.
La obra presenta una organización basada en la oposición de fuerzas. La estructura se
asienta sobre dos figuras que forman una V invertida, pero con pesos visuales muy distintos: El Centauro que transmite inestabilidad.
Se sitúa en una postura dinámica, casi en retroceso. Su cuerpo, mitad hombre y
mitad caballo, introduce líneas diagonales y quebradas que sugieren desorden e
instinto indómito. Palas Atenea,
transmite estabilidad. Representa la verticalidad absoluta. Su postura
es firme y equilibrada; actúa como una columna que detiene el movimiento del
centauro. Esta verticalidad refuerza visualmente la idea de la Razón que se impone sobre el caos.
La historia y propiedad del
cuadro sitúan su residencia original en el Palacete de Via Larga en Florencia, bajo la propiedad de Giovanni
y Lorenzo di Pierfrancesco de' Medici. Originalmente, se encontraba colocada
sobre la puerta de acceso de una antesala, haciendo pareja con La Primavera.
El registro documental de la obra consta en los inventarios de 1498 y 1516;
posteriormente, pasó por herencia a Giovanni delle Bande Nere y fue trasladada
a la Villa de Castello, según los inventarios de 1598 y 1638. Hacia 1830 se
trasladó al Palacio Pitti, llegando a los apartamentos reales en 1856.
Finalmente, la cronología de la
obra sigue siendo objeto de debate entre los expertos. Las propuestas varían
desde las fechas más tempranas en torno a 1480 (según Ridolfi o Berenson), pasando por el periodo de 1482-1483 (donde Salvini detecta
influencias de Perugino y Signorelli tras la estancia del pintor en la Capilla
Sixtina), hasta propuestas más tardías que sitúan la ejecución hacia 1485 o incluso 1488.
DOCUMENTACIÓN
FOSSI, GLORIA: Los Uffizi, guía oficial, Giunti Editore, Florencia, 2022; p.73.
MANDEL, GABRIELLE: La obra pictórica de Botticelli, Clásicos del Arte, Editorial
Planeta, 1988, Barcelona; p. 96.



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