VIRGEN DEL MAGNIFICAT, SANDRO BOTTICELLI, GALERÍA UFIZZI, FLORENCIA
En la escena principal, se
presenta a la Virgen María con un rostro absorto y lleno de gracia mientras es
captada en el acto de escribir el cántico "Magnificat anima mea
Dominum" (Mi alma glorifica al Señor). María aparece coronada
por ángeles, mientras que en la parte superior domina un nimbo de oro que
representa al Espíritu Santo bajo una corona de estrellas.
El uso del oro
(orifice) es lineal y atmosférico.
Se manifiesta en los finos hilos de los cabellos, los rayos divinos que caen
desde la parte superior y los detalles del peinado. Es un uso de
"orífice" que aporta una luz cálida y celestial, pero integrada en
las figuras.
El conjunto destaca por la
sofisticada elegancia presente tanto en las vestiduras como en el elaborado
peinado de la Virgen.
La iconografía de la obra está
cargada de simbolismo, especialmente en los elementos que sostiene la figura
central. En el libro que María escribe, la página derecha muestra el inicio de
la plegaria del Magnificat (extraída del Evangelio de san Lucas),
señalada por el propio Niño Jesús.
En la página izquierda, se registra la profecía de Zacarías sobre el nacimiento
de Juan el Bautista, quien es el santo patrono de Florencia. Asimismo, el Niño
sostiene en su mano una granada,
cuyos granos de color rojo rubí se consideran un fruto del Paraíso y una
alusión profética a la Pasión de Cristo.
Hay historiadores que afirman que las figuras que aparecen en esta obra representarían a la familia de Pedro de Cosme de Médici, señor de Florencia desde 1464. Su esposa, Lucrezia Tornabuoni como María, Lorenzo de Mëdici como el joven con el tintero, flanqueado por su hermano Juliano de Médici quien sostiene un libro. Detrás de estos dos chicos estaría María, mientras que las dos hermanas mayores estarían sosteniendo la corona en la parte trasera: Blancaa la izquierda y Nannina a la derecha. El recién nacido sería la hija de Lorenzo, Lucrezia de Medici. Sin embargo esta descripción es bastante controvertida.
Por otra parte, parece que
los rasgos de la madonna se corresponden con los de Simonetta Vespucci, la musa
de Botticelli.
Respecto a su historia y cronología, la obra fue vendida a la Galería de los Uffizi en 1784 por Octavio Magherini. Aunque desde 1864 es considerada de forma general como una obra auténtica de Botticelli, su datación exacta es objeto de debate. Las propuestas oscilan entre 1481 (según Yashiro) y 1485 (según Bode o Bettini), pasando por el consenso mayoritario de 1482 defendido por expertos como Ulmann, Horne y Argan. No obstante, el juicio técnico sobre la pieza se ve dificultado por su estado de conservación, que presenta numerosos repintes erróneos, pérdida de veladuras y deterioros visibles, especialmente en los rostros de la Virgen y el Niño.
Finalmente, la relevancia de esta
iconografía dio lugar a diversas réplicas y versiones. Entre las más destacadas
se encuentra la réplica de taller del Museo
del Louvre, que cuenta con un ángel menos; la versión de la P. Morgan Library en Nueva York, que
incluye exclusiones e interpolaciones; y una variante conservada en los
depósitos federales suizos, la cual se presenta subdividida en dos octógonos.
DOCUMENTACIÓN
MANDEL, GABRIELLE: La obra pictórica de Botticelli, Clásicos del Arte,
Editorial Planeta, 1988, Barcelona; p. 99
FOSSI, GLORIA: Los Uffizi, guía oficial, Giunti Editore, Florencia, 2022. p.78

